El cáncer sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en México. Tan sólo en 2023 se registraron 91 mil 562 fallecimientos por esta enfermedad, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) Ante este panorama, la investigación genómica se ha convertido en una de las herramientas más prometedoras para transformar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer en el país.
El cáncer es definido como una enfermedad del genoma, ya que las mutaciones genéticas y las alteraciones del ADN dan lugar a cerca de 200 tipos distintos de cáncer, cada uno con características propias. Se sabe que la exposición a factores ambientales, el estilo de vida y los factores genéticos hereditarios inducen las alteraciones en el ADN que conducen a la aparición de esta enfermedad.
La genómica permite caracterizar estos cambios en el ADN, identificando alteraciones específicas incluso en zonas distintas de un mismo tumor, lo que facilita el desarrollo de tratamientos dirigidos y personalizados.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) destaca por su contribución científica para enfrentar este padecimiento.
Actualmente, el Inmegen desarrolla 26 proyectos de investigación enfocados en los distintos tipos de cáncer con mayor incidencia en México, entre los que están el de mama, colorrectal, pulmón, cervicouterino, ovario, próstata, huesos y leucemia, tanto en población adulta como pediátrica.
Para lograrlo, el Instituto despliega una infraestructura de alta tecnología que integra a la ciencia básica con el uso de inteligencia artificial, la genómica computacional, robótica, proteómica y ciencia de datos; lo que acelera la secuenciación genómica y reduce los tiempos de diagnóstico.
Uno de los pilares del Inmegen es garantizar que la ciencia sea accesible. Bajo un enfoque de justicia distributiva, se desarrollan herramientas de alta precisión para su integración en el sistema de salud pública.
Un ejemplo son las biopsias líquidas, desarrolladas en el Laboratorio de Oncogenómica de Cáncer de Próstata. Esta prueba mínimamente invasiva permite monitorear tumores a través de fluidos corporales, lo que facilita el diagnóstico y el monitoreo de la enfermedad, evitando biopsias tradicionales invasivas.
Por otro lado, la estrategia de Vigilancia Anticipada (eVA) es un programa gratuito para la detección de riesgos genéticos en cáncer de mama y ovario, dirigido a personas con antecedentes familiares de esta enfermedad.
Además, en el área de oncogenómica pediátrica, el Consorcio de Oncogenómica y Enfermedades Óseas trabaja en la identificación de biomarcadores para el osteosarcoma, un tipo de cáncer que afecta principalmente a adolescentes, jóvenes e infantes.
“Para un paciente con cáncer, no podemos esperar seis meses para tener un diagnóstico molecular”, señalan investigadores del Instituto. Por ello, los laboratorios especializados, como los de Genómica del Cáncer, Oncogenómica de Cáncer de Próstata, Genómica Funcional del Cáncer, Enfermedades Hepáticas, Oncología Traslacional de Precisión y Farmacogenómica, así como el Departamento de Genómica Computacional, trabajan para mejorar el diagnóstico y pronóstico de las enfermedades en México.
En el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por la Unión para el Control Internacional del Cáncer (UICC), el Inmegen reafirma su compromiso de generar conocimiento científico que se traduzca en una mayor supervivencia en las y los mexicanos.
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