Durante el encuentro se abordaron los retos científicos, tecnológicos y éticos que enfrenta el país para consolidar la genómica clínica y llevar sus descubrimientos de la investigación básica a la atención directa de los pacientes.
El Dr. Meléndez Zajgla subrayó que la medicina de precisión no se limita al uso de tecnología analítica y secuenciadores de alto rendimiento, sino que exige integrar las características socioculturales, ambientales y el expediente clínico del paciente mediante la inteligencia artificial. Asimismo, enfatizó que el objetivo fundamental es avanzar gradualmente de la medicina de precisión —que clasifica subgrupos de pacientes con características moleculares comunes— hacia una salud predictiva y personalizada, centrada en la prevención.
Avances, oncología y frontera tecnológica
Durante la sesión se destacó que la oncología representa el campo donde la medicina de precisión ya es el estándar de oro, transformando la clasificación anatómica de los tumores por modelos moleculares donde el perfil de mutaciones dicta la elección del tratamiento y reduce la toxicidad en los pacientes.
Entre los desarrollos científicos emergentes resaltó:
- Inmunoterapia y vacunas de ARN: el avance en tratamientos contra tumores de alta agresividad como el melanoma y los ensayos recientes de vacunas personalizadas con antígenos propios del paciente en cáncer de páncreas.
- Edición genética (CRISPR-Cas): el inicio de terapias aprobadas capaces de corregir alteraciones en el ADN, planteando nuevos retos éticos para la comunidad científica y la sociedad.
- Farmacogenómica y prevención: la aplicación de pruebas genéticas para el ajuste de dosis terapéuticas y la identificación de riesgos poligénicos vinculados con factores ambientales.
Soberanía genómica y representatividad de la población mexicana
Uno de los puntos clave expuestos fue la urgente necesidad de estudiar la heterogeneidad genómica de la población mexicana. El Director General advirtió que actualmente Latinoamérica representa únicamente el 0.38 % de los participantes en estudios de asociación genómica a nivel mundial, lo que genera un sesgo que limita la interpretación de variantes genéticas e impide replicar automáticamente modelos extranjeros en el país.
Se hizo un llamado a defender la «soberanía genómica» y garantizar la equidad, asegurando que el acceso al diagnóstico molecular y a las terapias avanzadas no esté determinado por el nivel socioeconómico de los pacientes. Para lograrlo, se propuso fortalecer las alianzas público-privadas que permitan transferir la innovación generada en los laboratorios hacia el mercado y el sector salud.
El Inmegen como nodo nacional e internacional
Para concluir, se reafirmó el papel del Inmegen como plataforma nacional de la medicina genómica e infraestructura pública de vanguardia —que incluye supercómputo, proteómica, secuenciación masiva y el primer nodo regional de la Global Alliance for Genomics and Health— orientada a formar talento especializado y coordinar esfuerzos institucionales para acortar las odiseas diagnósticas en enfermedades raras y oncología.
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